domingo, 10 de junio de 2012

Muchachita estúpida.

Debo prescindir del amor, en cada cuerpo que he tocado he encontrado mi hogar, veneno toxico. Primero, estuvo esa sustancia que no pude consumir & por una extraña razón me volví un poco mas adicta a ella, luego vino de la que tuve demasiado, por mucho tiempo & en un sólo movimiento pude desintoxicarme de ella...Hasta que encontré la tercera, sin poder contar con la cuarta & no he podido salir de ellas, la tercera no es la vencida, me tiene jodida, porque ya no puedo encontrar más de ella, abstinencia, mientras vivo con ésta, atravieso por la cuarta. Tuve tan pocas dosis que me pregunto, si de verdad cruzaría el límite de la adicción. Puedo dejarlo a un lado mientras me come el orgullo. Y vuelvo a mi tercera, la que no quiere regresar, la que tengo que odiar & amar, la que lo tuvo todo & lo puso en stand by , la poquita cosa, & sí no la puedo dejar de lado, mientras me anclaba a la vida, me ancló al fondo, me botó por la borda, en el barco en el que navegaba(mos).
Cuento los días, para hacer una ridícula gráfica de lo que pasará, de lo que enfrentaré al subir las escaleras de un ridículo subterráneo que me conectará con la realidad de nuevo. Para verla a través de una ventana que tal vez divida en dos, como suele pasar & yo que nunca aprendí a dividir bien. Esta vez el tabaco no se consume lento & nada lo moja. No me sentaré a esperar, porque tenemos distintos recorridos, no hay más casualidades, porque la diferencia de latitudes hizo que las monedas cayeran de lados distintos & su vida se moverá para atrás una vez más. Ya no le haré más listas, me dedicaré a quemarlas & consumir(me) en el transito de los atardeceres tardíos.  Se me hizo tarde, y debo encontrar(me) de nuevo, en el mismo espiral de siempre & para ponerle un final luego de leer ese libro, encontré los pocos pétalos de las flores de despedida & la primera nota que mentía...

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